EL CLUB

 

ACTIVIDADES

 

SALIDAS SEMANALES

 

 

 

 

 

 

 

 

logo_circulos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Dirección General de Tráfico realizó un reciente estudio en el que establece una estadística sobre tipos de accidentes en los que un ciclista de ve involucrado mientras circulaba por carretera. Partiendo de estos datos, intentaremos ofreceros unos consejos con el fin de que estas cifras no se incrementen más.

Este estudio ha sido elaborado por la Subdirección General de Investigación y Formación Vial, con el número 99-IA-3, y aporta datos interesantes que pasamos a analizar:

En estos datos no se especifica la forma en que se produjo el accidente, por lo que resulta imposible averiguar quién fue el responsable.

Sin embargo, ayuda bastante a “presumir” esta responsabilidad si atendemos al tipo de vía en el que tuvo lugar estos siniestros.

Por ese motivo, el estudio indica que los accidentes fronto-laterales y la casi totalidad de los frontales se han dado en carreteras estrechas sin arcén, aunque existe la paradoja de que, en vías con arcén suficiente y con más de siete metros de anchura, ha existido un preocupante número de colisiones fronto-laterales. En carreteras estrechas, se suelen producir en zonas con abundantes curvas, sobre todo descensos, pues ambos vehículos, bicicleta y automóvil, tienden a recortar más allá de lo aconsejable. En cambio, en carreteras anchas, el accidente es causado por vehículos que adelantan en sentido contrario y acaban por echar de la carretera al ciclista.

Lo que sí resultan concluyentes son las cifras debidas a los alcances: La inmensa mayoría de ellos tiene lugar en carreteras de más de siete metros de anchura y con arcén suficiente superior al metro y medio de ancho. Y, a mayor abundancia, el ciclista circula en solitario en un porcentaje superior al 80%. No hay que ser muy brillante para deducir la culpabilidad exclusiva del vehículo que provoca este atropello, pues, además, el hecho de circular en grupo y en paralelo disminuye sensiblemente el riesgo de accidente. Aunque actualmente está prohibido, esperemos que esta situación dure poco tiempo. Hay que ser muy obtuso, o muy “políticamente interesado” para no darnos la razón cuando exigimos poder circular en paralelo, sobre todo cuando las estadísticas oficiales de la propia DGT ofrecen datos concluyentes.

La colisión lateral se produce cuando alguien no respeta una prioridad de paso o procede a un cambio de carril arrollando a otro vehículo. El estudio concreta que el mayor número de accidentes debidos a este tipo de colisión ocurren en carreteras sin arcén o con arcén estrecho, siendo casi inexistentes cuando éste supera el metro y medio de ancho. Aquí no nos atrevemos a señalar quién suele cometer mayores infracciones, pues puede ocurrir que el ciclista trate de entrar en una carretera mientras se le aproxima otro vehículo de modo que, existiendo arcén ancho, sea evitable la colisión ya que el conductor de bicicleta no ha de ocupar la calzada; o puede ocurrir que la causa del impacto se deba a que el vehículo a motor “asoma el morro” sin posibilidad de que el ciclista lo esquive si la vía por la que circula carece de arcén ancho.

La baja siniestralidad debida al resto de las causas viene a acabar con esa “leyenda negra” del ciclista que nos acusa de “conducir a lo loco”, pues este tipo de accidentes ocurre habitualmente sin la concurrencia de otro vehículo.

Consejos

Vistas estas estadísticas, estamos en disposición de señalar un tipo de conducción segura sobre la bici:

 

Fuente Asociación de Ciclistas Profesionales

 

inicio inicio volver volver arriba arriba